Ideas de colaboración para crecer, aprender e impulsar tu negocio

   

¿Qué es para ti la colaboración?

Te confieso que tenía un calendario editorial muy buen planeado. Trabajado durante semanas. Como el primer día de clase que te pones tus mejores galas para dar esa buena impresión. Creo recordar que de poco servía.

El caso es que leí hace unos días un comentario que respondía así a la pregunta ¿Qué es la colaboración?

–Ayudar o trabajar en equipo sin esperar nada a cambio.–

Me llamó la atención y como esa mosca que revolotea frente al cristal, la idea se quedó dando vueltas. Esa definición no me convencía.

Porque la colaboración tiene muchas caras y todas ellas pueden ser excelentes oportunidades para aprender, conocer y seguir avanzando. A eso le sumamos que todo lo que hacemos en torno a nuestro negocio tiene una motivación y un objetivo detrás. Si no, mal va la cosa.

Del vuelo de esa mosca nace este post, sin verdades absolutas, sin afirmaciones contundentes, solo un espacio para reflexionar y compartir algunas experiencias.

Definimos la colaboración

La colaboración: qué es y porque tenerla en cuenta

La palabra Colaboración viene del latín, “trabajar con”. Es la suma de esfuerzos, tiempo y conocimiento de distintas personas puestos en un objetivo común. Si cada una de las personas trabajara de forma individual el mismo tiempo y esfuerzo no conseguiría el mismo resultado, necesitarían más tiempo, más conocimiento o más personas. Imagínate que enfocas este trabajo conjunto en objetivos que te benefician a ti y a tus colaboradores y que se logran resultados únicos y exclusivos. Por esta misma razón se convierte en un gran valor añadido, una fortaleza para todo el que participa. Ese trabajo, sinergia y enriquecimiento, que sin unas condiciones muy precisas no hubiera nacido, es un diamante en bruto de donde pueden salir muchas cosas. ¿Cómo aterrizamos esto a tierra? Te cuento algunos ejemplos basados en la experiencia que han permitido que este proyecto esté hoy en pleno funcionamiento.

Intercambio de servicios

¿Qué ofreces y qué necesitas?

Cualquier empresa funciona a través del intercambio: tiempo y conocimiento por dinero. ¿Y si le damos la vuelta e intercambiamos conocimiento por conocimiento? Tú ofreces tu servicio y a cambio recibes otro servicio o producto. El trueque de toda la vida.

Está claro que de intercambios no se come, pero si lo piensas bien, para momentos puntuales te ahorras un par de etapas del modelo económico tradicional.

En mi caso he intercambiado auditorías, diseño web y muchas ideas. Y por el camino me he encontrado a grandes profesionales y buenas amigas.

En el perfil de Instagram @Yoemprendora hay un ejemplo perfecto. Ya no solo de lo que es un intercambio sino que, si lees los comentarios, verás los resultados y las sinergias que se han creado.

Pero como nada es perfecto, también tiene algunos riesgos: el primero es que, aunque el dinero no lo compra todo, es más comúnmente aceptado que tu servicio como moneda de cambio. Es decir, es más complicado encontrar un intercambio que pagar un servicio. Otro de los riesgos es que pierdas el foco y te disperses, que acabes haciendo un intercambio que tal vez no necesitas, créeme, sé de lo que hablo.

Para evitar estas situaciones, define con detalle qué quieres y qué ofreces y sobre todo, no tengas miedo de decir que no.

Sinergias entre profesionales

El win to win seguro que te suena. ¿Y el cross selling?

Es un término muy utilizado en estrategias de embudos de venta y consiste en aprovechar una venta para vender también otro producto complementario. Y es que conseguir el primer cliente y que confíe en ti es lo más complicado. Cuando tienes un vínculo ya creado, lo habitual es que el cliente siga acudiendo a ti.

En nuestro caso, cuando un cliente nos pide servicios como el diseño web, traducciones o trafficker, les recomendamos profesionales cercanos, con los que ya hemos trabajado y sabemos que funcionan bien. Del mismo modo, recibimos clientes de estos mismos compañeros cuando necesitan darle forma a su mensaje escrito.

Y lo mismo ocurre entre colegas del mismo sector. Lo que a ti te puede resultar complicado con un cliente o un proyecto aburrido, a otra persona puede funcionarle muy bien. No está de más rodearte de buenos profesionales para proyectos grandes, picos de trabajo o intercambio de clientes.

¿Las precauciones que debes tomar? Establece muy bien el tipo de relación que tendrás con el cliente y con los compañeros. Y asegúrate de que si recomiendas a alguien sea de confianza, que ya hayas trabajado con él o ella y sepas que da buenos resultados.

Grupo Mastermind

Un grupo de apoyo y crecimiento para emprendedores

Se podría aplicar a cualquier aspecto de la vida pero el término Mastermind describe un grupo de apoyo y de trabajo para emprendedores. Los hay que son autogestionados y otros que son guiados por un mentor o una figura con experiencia.

El objetivo es compartir experiencias, dificultades y puntos de vista diferentes para enriquecerse, aprender y trabajar los bloqueos mentales que muchas veces tenemos. En mi caso, hace un año que tengo junto a dos compañeras (de sectores muy diferentes), un grupo donde compartimos nuestros avances, los retos y motivación para seguir creciendo. Y de paso aprendemos y nos sentimos un poquito más arropadas en esa ya conocida soledad del emprendedor.

Otros grupos de actividad autogestionados

Las posibilidades son infinitas

Hay muchísimas opciones para participar en un espacio colectivo que te aporte valor.

Te cuento mi experiencia por si te da alguna idea. Hace un tiempo me apunté a un curso de relatos. Tuve la suerte de coincidir con un grupo de compañeros con los que conectamos de manera especial. Cuando terminó el curso, decidimos continuar por nuestra cuenta con reuniones semanales donde leíamos, opinábamos y tratábamos de mejorar nuestros escritos. Para nuestra sorpresa el grupo ha estado funcionando a la perfección durante meses. Y después del verano tenemos previsto retomarlo con muchas ganas.

Es un ejemplo de cómo se puede organizar un grupo donde el punto de unión es el interés y el motor, la motivación por aprender y enriquecerse.

La clave para que funcione es tener muy clara la dinámica, nombrar un moderador y poner ciertas normas para que no se convierta en una quedada entre colegas.

Networking

Los contactos de toda la vida

O naces con contactos o los tienes que ir trabajando, que es lo que nos suele ocurrir a la mayoría de los mortales. Hay mil y una manera de hacer contactos, desde redes sociales, congresos, cursos y hasta en tu día a día.

Independientemente de cómo lo hagas tienes que estar preparado. ¿Tienes un buen Elevator Pitch? Debe ser sencillo, concreto y comprensible para todo el mundo. Si vas con un discurso tipo “desarrollo una plataforma de compra venta de servicios intracomunitarios”, es muy probable que tengas a tu cliente en frente y no se esté enterando. Porque no está claro, ni conciso, ni acotado.

¿Y si…

¿Y si empezamos todos a aplicar el win to win en nuestras relaciones profesionales y laborales? Pero no la expresión de moda ya desgastada, sino una forma real de hacer las cosas para que lo que te venga bien a ti también sea interesante y positivo para tu entorno. Colaborar es intercambio, es aprendizaje y crecimiento. Eso sí, con un objetivo definido y las cosas claras.

Esta es la manera que tenemos de entender la colaboración desde Redactoras Digitales. Pero me encantaría saber tu opinión, ¿tienes más ideas que podríamos añadir a la lista? Anímate y colabora en el artículowink.